Smotrich y Malka Strook, en guerra abierta con Netanyahu por la hoja de ruta de Gaza
Jerusalén, 3 de agosto (EFE).- Los ministros israelíes Bezalel Smotrich y Orit Malka Strook han lanzado un ataque frontal al primer ministro Benjamín Netanyahu, instándole a rechazar la propuesta de 15 puntos presentada por la Junta de Paz para Gaza. La carta urgente, obtenida por EFE, revela una profunda fractura dentro del gobierno y pone en tela de juicio la estrategia del conflicto.
El rechazo a la hoja de ruta: un desafío directo a Netanyahu
Smotrich y Strook, ambos exponentes del ala ultranacionalista, acusan al documento de “contradecir por completo” los objetivos de desarme de Hamás y la desmilitarización de la Franja, además de cuestionar las promesas de Estados Unidos en torno a la cuestión. El texto, fechado el 3 de agosto, argumenta que la hoja de ruta, al otorgar derechos palestinos a las fuerzas previstas –incluyendo la futura policía palestina y la fuerza internacional de estabilización–, equivale a “financiar de por vida” a los miembros de Hamás, utilizando fondos que no provendrían del presupuesto de la organización islamista.
La carta advierte que el plan permitiría la transferencia de armas a “otras manos palestinas” y la posesión de armas “personales” conforme a la legislación palestina, sin ninguna acción contra los palestinos. Los ministros reclaman la creación de un mecanismo que excluya a países que actúen en contra de Israel en foros internacionales de la supervisión del acuerdo.

La ISF: un mandato alterado y una crítica mordaz
Smotrich y Strook también denuncian un cambio drástico en el mandato de la fuerza multinacional de estabilizacíon (ISF), prometida por Trump. En lugar de desarmar a Hamás y confiscar fondos, la ISF se limitaría a supervisar a las fuerzas israelíes, separándolas de Hamás y adiestrando a la policía palestina, sin actuar directamente contra los palestinos. Esta maniobra, según los ministros, representa una traición a las garantías recibidas.
El acuerdo inicial, anunciado por Trump el pasado jueves, contemplaba el “desarme total” de Hamás y otros grupos armados palestinos, con la retirada de las fuerzas israelíes y la creación de una nueva fuerza policial palestina bajo la supervisión del Comitán Nacional para la Administración de Gaza. Sin embargo, la carta de Smotrich y Strook subraya la discrepancia entre las promesas iniciales y la realidad del documento presentado por la Junta de Paz.
Hamás, por su parte, se ha comprometido a desarmarse, aunque bajo condiciones que, según el negociador Ghazi Hamad, obligan a Israel a “retirarse de la Franja, abrir los cruces fronterizos y cesar los asesinatos”. La amenaza de no cumplimiento del acuerdo por parte de Hamás se mantiene en el aire.
La situación en Gaza sigue siendo extremadamente volátil. La postura de Netanyahu, y la abierta disidencia de sus ministros, podrían complicar aún más la búsqueda de una solución duradera al conflicto.