Nueva EPS al borde del colapso: Hospital Sagrada Familia suspende servicios y deuda supera los 1.500 millones
La crisis financiera que asfixia a Nueva EPS se agrava con la suspensión de servicios de segundo nivel por parte del Hospital Sagrada Familia en Cali, sumando un nuevo frente de batalla para los afiliados y encendiendo las alarmas sobre la sostenibilidad del sistema de salud en el Valle del Cauca.
La Corte Suprema anula sanciones y señala fallas estructurales
En un giro inesperado, la Corte Suprema ha anulado las sanciones impuestas a Salomé Henao, al tiempo que concluye que los desacatos en Nueva EPS son consecuencia de una falla estructural en la entidad. Esta decisión, aunque relevante, no alivia la situación actual de los usuarios, quienes se enfrentan a la pérdida de acceso a servicios médicos esenciales.
El Hospital Sagrada Familia, a través de un comunicado, anunció la suspensión de la atención de segundo nivel para afiliados de Nueva EPS a partir del 1 de agosto de 2026. La medida, según la institución, se toma ante la imposibilidad de sostener el funcionamiento debido a una deuda millonaria acumulada por la EPS.
“El Hospital Sagrada Familia informa a la comunidad Toresana que, a partir del 1ero de Agosto de 2026, se SUSPENDEN los servicios de segundo nivel para los usuarios de Nueva EPS, debido a situaciones administrativas relacionadas con la falta de pago por la EPS al Hospital”, señala el comunicado.

Una deuda que supera los 1.500 millones y afecta a 300.000 usuarios
La situación es crítica: la deuda total de Nueva EPS con la red hospitalaria de Cali asciende a más de 1.500 millones de pesos, según la Secretaría de Salud. Este monto representa más del 44% de la deuda hospitalaria total de la ciudad, impactando directamente a aproximadamente 300.000 usuarios afiliados a la EPS. La cuenta pendiente con la red pública distrital supera los 10 mil millones de pesos, mientras que la deuda con el resto de la red privada y pública alcanza los 1,3 billones de pesos.
El Hospital Universitario del Valle es el centro más afectado por esta crisis, poniendo en riesgo la continuidad de los servicios en una institución clave para la región. En todo el departamento, la deuda de Nueva EPS con la red pública supera los 540 mil millones de pesos.
Los pacientes de Nueva EPS que requieran atención de segundo nivel deberán contactar a la EPS para recibir orientación y ser redirigidos a otros prestadores de servicios habilitados. La EPS, en teoría, tiene la responsabilidad de garantizar la continuidad de la atención, pero la realidad es que la situación se torna cada vez más precaria.
La Corte Suprema, al anular las sanciones, ha señalado un problema de fondo, pero la urgencia radica en encontrar soluciones inmediatas para evitar el colapso del sistema de salud y garantizar el acceso a la atención médica para miles de personas en el Valle del Cauca. La cifra de 1.500 millones de pesos en deuda es un síntoma de una enfermedad mucho más profunda, que requiere una intervención urgente y contundente.